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Un brindis por 2013 en un post

2013_Mexico

Sentado, a pocas horas de terminar este 2013, me veo rodeado por mis familiares en la cena de fin de año. Sin duda los vestidos, peinados, comida, las llamadas uvas de la suerte, copas de cava o champagne harán acto de presencia, pero también,  esa felicidad incontrolable que va in crescendo a medida que llegan las 00:00. Una felicidad capaz de generar sinergia entre los comensales para acabar bailando lo que sea de la forma que sea.

Sentado. Me imagino el momento en que los ruidos pre-celebración ahogarán en la nada las locuciones de los presentadores de las campanadas, donde empezarán los patrones típicos de contar las uvas, rellenar las copas o asegurar que las supersticiones (oro en la copa, pies levantados, ropa interior roja, …) se ejecutan a la perfección y en donde yo, empezaré mi típico patrón de repasar en 5 minutos mi año 2013 para despedirme de él.

Oiré replicar los cuartos. Y en ellos me acordaré de las 4 localizaciones que han marcado este 2013. Una por cada cuarto que suena en el comedor.

1er cuarto en homenaje a mi visita a México en Febrero para trabajar junto a Doubleyou México en un proyecto para uno de los clientes grandes del país. Conocer a Luís Gaitán, Miquel Daura, el equipo y ese buen rollo existente entre ellos ha sido más que motivador e inspirador.

2do segundo cuarto en homenaje a mi viaje a Cuba con Marta, que siempre sabe como hacer de las vacaciones algo realmente inolvidable desde hace muchos años, pero que este año ha obtenido un matrícula de honor.

3er cuarto en homenaje a mi viaje a Londres con Jaume y Albert, recuperar tiempo de nuestras ajetreadas agendas para recuperar amistad es algo realmente a celebrar.

4o cuarto en homenaje a la ciudad donde reside mi trabajo, Barcelona. Podré visitar muchas ciudades a lo largo de mi vida, que siempre será ella la que me sorprende con más frecuencia.

Con la copa en mano y con las 12 uvas preparadas, la presión de ejecutar 12 veces las mismas tareas para llegar a cumplir el objetivo va en aumento. Pero la experiencia es un grado, y la previsión de defecto profesional de Project Manager, ya me habrá alertado que quitar las pepitas o semillas de su interior me hará ganar un tiempo brutal para conseguir el éxito.

Oiré las doce campanadas. Y en cada una de ellas pensaré en aquellas doce cosas relevantes que han marcado este año 2013 de las que estoy más que agradecido.

(1) Una por los alumnos de la IED, Luciana, Amaya y Jaime. Sin olvidar los de la ECI UAB, Isam Alegre y David Roca. Es un lujo seguir disfrutando de la formación con vosotros.

(2) Otra por Daniel Solana por su confianza y escucha.

(3) Otra por el talento que me rodea en Doubleyou Barcelona del que puedo disfrutar.

(4) Otra por el talento que ya no me rodea y que he tenido el placer de compartir con ellos (Jesús Revuelta, Núria Andrés, Antonio Miranda, Nahuel, Andrés Rubio, Ramón Castillo, Ilia Berlana, y un largo etc…)

(5) Otra por Gem Romero. Por darme la oportunidad de colaborar con la IDEC-UPF. Y Dan Peisajovich por ese amor que tiene por la formación de los jóvenes talentos que tanto admiro y que tanto comparto.

(6) Otra por los amigos. Aquellos a los que renunciamos por trabajo a veces y que no se lo merecen.

(7) Otra por Diego. Por esa ayuda inmensurable que me brinda cuando nos encontramos.

(8) Otra por los propósitos cumplidos. Entre ellos volver a jugar a Baloncesto con un equipo en una liga.

(9) Otra por esos Retros. Una amistad de 4 personas que perdura desde los 12 años y que parece que no va acabar nunca.

(10) Otra por Nut. Esa perrita que llego a nosotros por casualidad hace 3 años y que ahora es centro de todas las caricias y mimos de la casa, que sin duda se ha ganado.

(11) Otra por mi familia. Por estar ahí siempre.

Y la última, y no la menos importante…

(12) por Marta. La persona con la que viajo en mí día a día descubriendo aprendizaje, diversión, pasión, amor y superando los retos que la vida nos pone.

Llegará el momento. Sentado y aún con la boca llena, agarraré la copa de cava, sin control, la alegría se desatará en el comedor, los brindis irán de un lado al otro y empezaré a notar esa subida de energía que me invitará a ponerme en pie, alzar la copa bien alto, y gritar un “Feliz 2014 Familia”.

Gracias 2013 por hacer de este año algo tan enriquecedor.